miércoles, 17 de septiembre de 2008

“POR MAL CAMINO” ELIZABETH BADINTER, DISCIPULA DE BEAUVOIR, TAMBIEN DISIENTE


Fundación Género y Sociedad (GESO) San José, 23 de Agosto de 2004

(...)

1. Un Problema extendido

Cuando hace poco más de un año explicamos las razones de nuestro disenso sobre el proyecto de Ley para la penalización de la violencia contra las mujeres, creímos que estábamos enfrentando un problema puntual, un caso específico, que nos colocaba en una situación difícil y paradójica: por un lado, criticados casi en solitario por el sector más beligerante del feminismo costarricense, y, por otro lado, alentados por un amplio número de personas y sectores, incluyendo varias mujeres, que, sin embargo, no estaban dispuestas a “comprarse el pleito”.

Más tarde, en la búsqueda de información comparada, pudimos comprobar que un proceso semejante se había vivido unos diez años antes en Estados Unidos; donde, desde fines del pasado siglo, una gran cantidad de literatura mostraba un conjunto de autoras y autores que venían de vuelta del viejo debate. El escenario resultante podría resumirse así: los grupos feministas habían tenido éxito en los primeros años noventa en pasar normas coercitivas en buena parte del país, pero eso no había conseguido diez años más tarde reducir los niveles de violencia y, progresivamente, se iba elevando un conjunto de voces que mostraban su disenso con el discurso ideológico que respaldó la anterior normativa punitiva. Una de las principales críticas se refería al efecto colateral que había supuesto aquel discurso feminista: el incremento del conflicto entre los sexos. Uno de los títulos más famosos, dirigidos a este problema, Ceasefire! Why women and men must join forces to achieve true equality (Cese el fuego! Por qué mujeres y hombres deben unir fuerzas para lograr la equidad real), de Cathy Young (1999), hacía un recuento del desenfoque de amplios sectores del movimiento feminista y mostraba sus dudas sobre si el término feminista significaba lo mismo que había significado para ella durante muchos años.

Pues bien, parece que no es un fenómeno propio únicamente de Norteamérica. También desde Europa y América Latina se acumula progresivamente una crítica, de sectores feministas y otros, que se atreve a disentir abiertamente de los postulados de un tipo de feminismo que parece tener éxito como grupo de presión, pero que pierde peso como vanguardia valórica. Que puede vencer, pero que no convence. Y eso no parece una buena perspectiva para el feminismo ni para el conjunto de la sociedad. Recientemente, otra voz autorizada, la feminista Elisabeth Badinter, discípula de Simonne de Beauvoir, ha escrito un libro para señalar el camino equivocado de la reciente orientación feminista, que acaba de traducir al castellano y publicar Alianza Editorial, bajo el título Por mal camino (2004). Transcribimos a continuación una entrevista realizada con motivo de la aparición de su libro. Dejamos a las lectoras y los lectores la posibilidad de comprobar si los señalamientos de Badinter, tienen algo que ver con el debate que hemos dado sobre el proyecto de ley de penalización de la violencia contra las mujeres. (...)

(Entrevista realizada por Jacqueline Remy, L’Express, 24 de abril de 2003) (Página Abierta, Nº 140, septiembre de 2003)