jueves, 11 de marzo de 2010

LA LENGUA EN SALSA: ELECTORES Y ELECTORAS

8/01/2010
El criterio básico de cualquier lengua es economía y simplificación.

Sobre números: Dice la Real Academia: 1. No es recomendable mezclar en un mismo enunciado números escritos con cifras y números escritos con letras. 2. Es preferible escribir con letras los números que pueden expresarse en una sola palabra, esto es, del cero al veintinueve. 3. El símbolo % debe leerse siempre «por ciento», no «por cien», salvo en el caso del 100 %, que puede expresarse en letras de tres modos: cien por cien, cien por ciento o ciento por ciento. 4. No debe usarse el signo % cuando el porcentaje se expresa con palabras (el tres %). 5. En la expresión de porcentajes ha de utilizarse siempre la fórmula por ciento: «En un noventa por ciento se trataba de cartas enviadas a los periódicos». No se considera correcto, en estos casos, el uso de la forma apocopada cien: el noventa por cien. Pero cuando el porcentaje expresa totalidad, son válidas las expresiones ciento por ciento (preferida en América), cien por ciento y cien por cien (preferida en España): «Exigimos el ciento por ciento de eficacia».

Con el presidente y sus seguidores. Atención a lo que dice la Real Academia. Ella no acepta la utilización redundante del masculino y del femenino. «La mayor parte de los ciudadanos y ciudadanas» es un circunloquio innecesario. El criterio básico de cualquier lengua —anota la docta corporación— es economía y simplificación. Obtener la máxima comunicación con el menor esfuerzo posible; no decir con cuatro palabras lo que puede resumirse en dos. Tales piruetas lingüísticas son innecesarias. El empleo de circunloquios y sustituciones inadecuadas como decir: diputados y diputadas electos y electas, en vez de diputados electos, o llevaré los niños y las niñas al colegio, resulta empobrecedor, artificioso y ridículo. Estúpidamente incorrecto. Sustituir los electores por los electores y las electoras es tonto e inútil, destroza la economía del lenguaje». Es grotesca.

¡Ojo! El contenido del párrafo anterior, fue tomado de La Nueva gramática de la lengua española, de reciente publicación por la Real Academia de la Lengua, lo que significa que no lo digo yo, lo dice la máxima autoridad en este campo, pero las negrillas son mías. Hago constar que este tema ha sido abordado por mí en varias oportunidades, sin embargo, ni en las alturas, ni los fieles seguidores, me pararon ni un milímetro, para decirlo con una expresión criolla bastante conocida.

Otros decires: Ella está de mírame y no me toques. Cargaba una pico de loro grande y plateada. Habla ahora o calla para siempre. Esa no tiene compón. La salsa que es buena para el pavo es buena par la pava. Hablar claro y raspao. Ser un pavo chiquito. Mejor tarde que nunca. Estar finito. ¡Válgame Dios! Ella es una nariz pa´rriba. Estar entre dos aguas. Hasta luego, dijo Castro y no volvió.

Conteste:
Participas en una carrera, si pasas al segundo ¿en cuál posición quedas? R. Quedas en el segundo (en su puesto).
Si en una carrera pasas al último, ¿En cuál posición quedas? R. Después del último no puede haber nadie, porque es el último.
Pensamiento de altura: Lo que sabemos es una gota de agua, lo que ignoramos es el océano. Isaac Newton. Ya está.

Autor
Pablo Ramos Méndez
El Universal (Venezuela)
Jueves, 28 de enero del 2010
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